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Justicia fiscal para acabar con las desigualdades estructurales y garantizar vidas y derechos

ONAMIAP construye propuestas para avanzar hacia el logro de la justicia fiscal.


Las desigualdades estructurales son producto de un sistema que destruye vidas y derechos porque su único objetivo es la acumulación de capital. Su sistema tributario es injusto y sirve a los grandes poderes económicos. Frente a ello, las mujeres indígenas construimos propuestas para avanzar hacia el logro de la justicia fiscal.


ONAMIAP desarrolló los talleres regionales “Mujeres Indígenas construyendo una Agenda Política de Justicia Fiscal”, los días 15 y 16 de febrero en Andahuaylas, Apurímac, y los días 21 y 22 de febrero en Sapalache, Carmen de la Frontera, Huancabamba, Piura, con la Asociación de Mujeres Emprendedoras de Andahuaylas “Madres Trabajadoras” y con la Asociación Distrital de Mujeres de Carmen de la Frontera (ADMUCAF), respectivamente.


En este taller hicimos un recorrido por la historia económica del Perú, reflexionando acerca de la lucha y resistencia ancestral de los pueblos y las mujeres indígenas frente a la imposición del extractivismo por la invasión europea. Ratificamos que la Constitución de 1993, de la dictadura fujimorista, profundizó ese extractivismo al imponer el neoliberalismo con las reglas del Consenso de Washington. Lo que hace indispensable una nueva Constitución Política.

Identificamos que el fortalecimiento de nuestra autoidentificación étnica y de nuestras organizaciones son elementos centrales de esa lucha y resistencia frente a la continuidad del colonialismo. Con esa convicción, tras examinar la relación entre política fiscal, desigualdades y derechos humanos, los conceptos claves de las políticas fiscales, los impactos del extractivismo en nuestros territorios y la formulación y distribución del presupuesto público, construimos propuestas para alcanzar la justicia fiscal.


Entendimos que para que el Estado cumpla con su obligación de garantizar el ejercicio de nuestros derechos necesita recursos. Para ello, la recaudación debe diversificarse y romper la dependencia del extractivismo, para dejar de destruir a la Madre Naturaleza, la cual debe ser reconocida como sujeta de derechos y no más como objeto de explotación.


Es necesario, además, enfatizar los impuestos progresivos para que paguen más los que más tienen, frente a los impuestos regresivos o ciegos que gravan a todos por igual, sin considerar las desigualdades estructurales. Asimismo, garantizar nuestra participación plena y efectiva en el diseño y vigilancia de las políticas fiscales. Dentro de ello, en la formulación y monitoreo de la ejecución de los presupuestos públicos.


En suma, una política fiscal debe basarse en los derechos, particularmente en los derechos colectivos e individuales de los pueblos y las mujeres indígenas; así como orientarse a reducir las desigualdades de clase, de género y de origen étnico. Esto no ocurre en el Perú, donde la política fiscal reduce los derechos. Por eso la justicia fiscal es una lucha que debe convocarnos a todos y todas.


Los talleres regionales “Mujeres Indígenas construyendo una Agenda Política de Justicia Fiscal” fueron realizados por ONAMIAP con el apoyo de OXFAM.

 

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